Jean de Viguerie ha sido uno de los grandes historiadores franceses del último siglo, un estudioso que siempre abordaba sus investigaciones con rigor y con una calma no exenta de entusiasmo que conseguía transmitirnos su pasión por la historia.
Especialista en la historia del  siglo XVIII, con atención especial a la Revolución Francesa, a la historia de las ideas y a los avatares que sufrió la Iglesia en aquella época, el ahora fallecido a los 84 años Jean de Viguerie nos ha dejado una abundante y rica obra.
Entre sus libros traducidos al español destaca Cristianismo y revolución, estudio definitivo sobre la política religiosa de la Revolución francesa cuya lectura es muy clarificadora. El capítulo dedicado a las guerras de la Vendée es magnífico y constituye una especie de opúsculo que contiene lo esencial para comprender las motivaciones y el espíritu de aquel alzamiento macabaico.
En su libro Los pedagogos. Ensayo histórico sobre la utopía pedagógica aborda Viguerie otra de sus especialidades: la historia de las ideas. Estudiando de primera mano a los pedagogos más reconocidos descubrimos que la actual crisis de la educación no es ninguna casualidad, sino la consecuencia de unas ideas que rechazan el conocimiento en favor de la utopía.
Por último, su biografía de la hermana mártir de Luis XVI, Madame Elizabeth, titulada El sacrificio de la tarde, nos transporta a la Corte de Versalles (para descubrir que había mucha más virtud de la que habitualmente nos pintan) y a los sucesos de la Revolución Francesa desde la perspectiva de una persona ejemplar de cuya causa de beatificación precisamente Jean de Viguerie fue un gran impulsor.
Jean de Viguerie nos ha dejado. Nos quedan sus libros, que leeremos y releeremos con avidez, y nuestro agradecimiento que se convierte en oración por el eterno descanso de quien tanto nos ha enseñado.