Los mártires nos enseñan el camino hacia el cielo. Los admiramos, los veneramos, pedimos su intercesión…
Pero el martirio es una gracia y, como tal, Dios la da a quien quiere y cuando quiere. No está en nuestras manos conseguir la palma del martirio.
De hecho, no todos los santos que pasan por una persecución religiosa alcanzan la palma del martirio muriendo en ella, ni todos los que murieron en ella fueron mártires.
En su reciente libro Los mártires que no fueron… Salvados, clandestinos, refugiados, evadidos y muertos de la persecución religiosa en España (1936-1939), Melchor Sánchez de Toca nos presenta a una serie de figuras de santos, ya reconocidos y proclamados o en vías de serlo, que pasaron por la terrible prueba de la persecución religiosa en España en los años treinta, que purificó sus almas acrisolándolas al fuego, preparándolos para una misión en años posteriores. Confesores de la fe, sobrevivientes, clandestinos, fugados componen una galería de retratos, a los que se añaden los que vivieron la contienda en primera persona. A ninguno de ellos cupo en suerte la gloria del martirio y sin embargo, son grandes figuras de santidad en la Iglesia.
El autor, con las historias de estos santos, quiere ayudar al lector a preguntarse qué habría hecho en aquellas circunstancias y cómo habría reaccionado. Para responder quizá, con san Ignacio, «si ellos lo hicieron, yo también lo tengo de hacer».
En palabras del gran especialista en la persecución religiosa, D. Jorge López Teulón, es éste un libro interesantísimo para la gran biblioteca de libros publicados sobre la persecución religiosa y sus consecuencias.



