Que Fabrice Hadjadj es un pensador original, radical y siempre sugestivo es algo que sus lectores saben de sobra. También cuando se aventura en territorios peligrosos, como por ejemplo el de la sexualidad… y más si lo hace sin complejos y sin ocultar una mirada a la que la fe ha dado una luz que a otros les falta.
Es lo que nos recuerda Fernando Bonete desde su blog de lecturas, el bibliótafo, donde reseña así el libro de Hadjadj, La profundidad de los sexos:
“Este es el libro sobre sexo más bello y mejor escrito que he leído. El autor, Fabrice Hadjadj, francés, es profesor de Literatura y Filosofía, uno de los pensadores de referencia de la actualidad. De padres de ascendencia judía e ideología maoísta, se convirtió al catolicismo en 1998.
La riqueza cultural que atesora su pensamiento se despliega en toda su profundidad en esta obra. Un libro repleto de auténtica sabiduría que lleva la reflexión sobre el sexo más allá de la biología, la psicología y el moralismo para abrirlo a significados sorprendentes.
Un libro imprescindible, cuyo comentario rompe con todos los tabús y se sitúa en el debate actual sobre la sexualidad, pero al mismo tiempo es capaz de elevarse para comprender el sexo como la realidad universal que es, y que constituye a toda persona.
Algunos fragmentos que me han gustado especialmente
“Hay que creer que todo la moral sexual, la verdadera, podría resumirse en este imperativo: «Cuando beses, besa de verdad, besa a fondo, sin reservas, sin detenerte en medio de impulso hacia el otro acogido en tu alma y en tu cuerpo». Pero apenas llegamos al final de lo que ese beso postula. Nosotros besuqueamos. Damos besitos. Y si bien besamos para reír, siempre lo hacemos al estilo de Judas, emboscados. ¿Qué hacer para que nuestra postura no se torne en impostura? ¿Quién nos rescatará de todos esos besos a medias y de esos falsos besuqueos?” (pág. 93)”





